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SÍNTOMAS PRINCIPALES QUE TRATAMOS

La mayoría de nuestros pacientes presentan al menos dos o más de estos síntomas

  • Frecuencia / Urgencia/ Vacilación urinaria
  • Dolor al sentarse
  • Dolor en Recto/ Perineo
  • Dolor en genitales
  • Dolor durante o después del sexo
  • Dolor o alivio después de hacer de vientre
  • Dolor abdominal bajo
  • Dolor en zona lumbar/ coxis
  • El estrés agudiza el dolor
  • Los baños calientes o la aplicación de calor ayudan
  • Depresión / Ansiedad provocados por los síntomas

PROSTATITIS

LA GLÁNDULA PROSTÁTICA NO ES EL ORIGEN DE LOS SÍNTOMAS EN LA GRAN MAYORÍA DE HOMBRES DIAGNOSTICADOS CON PROSTATITIS

Desde 1995, cuando los National Institutes of Health (NIH) reclasificaron los síntomas de prostatitis en 4 categorías, la investigación realizada señala el hecho que la infección/inflamación de la glándula prostática no es la causa de los síntomas de los que los hombres se quejan cuando son diagnosticados de prostatitis. El fracaso de tratar lo que es diagnosticado como prostatitis con antibióticos, alfabloqueadores y antiinflamatorios es ya una https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC1892625/historia conocida. La gran mayoría de nuestros pacientes hombres diagnosticados con prostatitis no tienen una infección prostatica ni patología alguna en la glándula prostática que pueda explicar sus síntomas. Es por esto que el tratamiento enfocado a la glándula prostática (antibióticos, alfabloqueadores y antiinflamatorios), rutinariamente fracasó en el objetivo de ayudarles. Un estudio que publicamos en 2015 declaró que tras seis meses siguiendo nuestro tratamiento, un tercio de nuestros pacientes interrumpió el uso de toda medicación voluntariamente.

 

¿POR QUÉ LA MEDICINA CONVENCIONAL DIAGNOSTICA MAL LA PROSTATITIS?

pel3La Prostatitis hace referencia a una infección o inflamación de la glándula prostática. La investigación médica de los últimos 30 años ha documentado que aproximadamente 90-95% de los casos diagnoticados como prostatitis, a pesar de las buenas intenciones de los médicos, no presentan de hecho una enfermedad en la glándula prostática. Estudios gubernamentales e investigaciones prominentes han demostrado que la mayoría de hombres diagnosticados con prostatitis no tienen infección. Confirmar la presencia de infección requiere un cultivo positivo en el fluido prostático, lo que aunque puede hacerse facilmente, a menudo no se hace. De hecho, una de las razones por las que nuestro equipo está tan bien formado en este concepto es que en la Universidad de Standford, Dr. Rodney Anderson, coautor de Un dolor de cabeza en la pelvis, dirigió la clínica de prostatitis y dolor pélvico de Standford durante muchos años, trabajó de cerca junto al Dr. Thomas Stamey, co-inventor del test original para la prostatitis. La Dra. Jeannette Potts tuvo la idea de representar una prostata entre rejas para enfatizar que ésta había tenido una condena injusta, y que el origen del dolor que tienen los hombres diagnosticados de prostatitis no proviene de la infección, inflamación o patología de la glándula prostática. El problema no son los órganos de la pelvis sino la musculatura de la pelvis. Esta musculatura ha alcanzado un estado crónico de inflamación normalmente relacionado con años y años de estrés, resultando en la formación crónica de una contractura/espasmo/punto gatillo en el suelo pélvico

UN ‘CALAMBRE’ PÉLVICO

cycle

Tension-anxiety-pain-protective guarding self-feeding cycle

El Protocolo Wise-Anderson es un método que trata la prostatitis como una especie de ‘calambre’ crónico en la musculatura interior y alrededor de la pelvis. Este calambre supone un círculo vicioso de tensión-ansiedad-dolor-posición protectora. Este ciclo tiende a cobrar vida propia cuando no se trata, razón por la que este estado se cronifica y no se resuelve de forma natural como la mayoría del resto de trastornos.

Nosotros creemos que este ‘calambre’ pélvico está relacionado con el instinto de meter la cola entre las piernas que ocurre en los mamíferos. Cuando un animal tiene miedo, los músculos de la pelvis se tensan, metiendo la cola. Aunque los humanos ya no tienen una cola, la musculatura pélvica todavía se tensa en algunas personas que lidian con estrés crónicamente lo cual puede causar síntomas de prostatitis. Esta contracción/espasmo crónico en el piso pélvico puede causar dolor crónico desde el área por encima del hueso púbico extendiéndose por el pene, testículos, perineo, ano, coxis y zona lumbar. Esta contracción crónica puede resultar en problemas con la orinación, defecación, eyaculación, sentarse, y otras funciones de la vida diaria.

LA PROSTATITIS ES TANTO UN PROBLEMA LOCAL COMO SISTÉMICO

El alivio de la prostatitis, con sus síntomas a menudo inquietantes y desconcertantes, es lo que esperan obtener de un tratamiento aquellas personas que acuden a un médico con esta dolencia. El tratamiento médico convencional, sin embargo, casi de forma universal malentiende la prostatitis. Las soluciones que ofrecen son, en el mejor de los casos, parciales y a corto plazo, y en el peor de los casos, remedios como la intervención quirúrgica o algunas inyecciones, pueden exacerbar el problema.

El error fundamental del tratamiento convencional para la prostatitis es que no contempla el hecho que es un problema tanto local como sistémico – sistémico en cuanto a que el sistema nervioso, frecuentemente agitado, tensa la musculatura pélvica de un modo crónico. Es un problema local ya que la preocupación, ansiedad y agitación nerviosa crónica resulta en dolor y disfunción de la musculatura pélvica. Sin tratar ambos aspectos eficientemente, la prostatitis permanece.

Nuestra clínica de 6 días, ofrecida durante todo el año, se dedica a resolver tanto las dimensiones locales como sistémicas de la prostatitis, formando a nuestros pacientes en un autotratamiento de fisioterapia tanto interna como externa (tratamiento local), y practicando nuestro tratamiento de relajación, Relajación Paradójica Extensa, que tiene como objetivo reducir la agitación del sistema nervioso diariamente.

LOS SÍNTOMAS DE LA PROSTATITIS SUELEN OCURRIR EN HOMBRES EXITOSOS, INTELIGENTES, AMBICIOSOS Y RESPONSABLES.

La mayoría de los hombres que vemos que han sido diagnosticados con prostatitis tienen personalidad tipo A y son exitosos, inteligentes, ambiciosos y responsables. Suele sorprender incluso a los hombres más formados que los síntomas de prostatitis descritos anteriormente están relacionados típicamente con el estrés y pueden haber sido causados por la contracción crónica y espasmo de los músculos de la pelvis, más que por una patología en la glándula prostática. En Stanford, nuestro equipo fue pionero con un tratamiento cuya seguridad y eficacia está documentada en estudios y publicada en diarios médicos. Este nuevo entendimiento de la causa y tratamiento de los síntomas de prostatitis se detalla en la 6ª edición de nuestro libro,Un dolor de cabeza en la pelvis.

PUNTOS GATILLO Y PROSTATITIS

Empezamos a publicar nuestros resultados documentando la mejoría en los síntomas de los hombres diagnosticados con prostatitis en 2005, seguido de publicaciones en 2006, 2008, 2009, 2010, 2011 y 2015. En nuestro estudio publicado en el Diario de Urología en 2009, confirmamos que muchos de los síntomas enumerados anteriormente se reproducen mediante la palpación de puntos gatillo dolorosos específicos (bandas tensas y dolorosas de tejido muscular) a menudo resultando en musculatura crónicamente tensa en el interior y exterior de la pelvis. Con el paso de los años hemos descubierto que cuando la sensibilidad o dolor de los puntos gatillo del piso pélvico se reducen o eliminan, y la agitación nerviosa que lo provoca también se reduce, la mayoría de nuestros pacientes responden con reducción de síntomas de prostatitis. En nuestra experiencia, el hábito de toda una vida tensando la pelvis tarda tiempo en reducirse significativamente. Formar a nuestros pacientes en relajar los puntos gatillos del piso pélvico y la restricción miofascial por sí mismos, así como en reducir su agitación nerviosa relacionada, es el objetivo de nuestra clínica de 6 días.

PROSTATITIS BACTERIANA VS DOLOR PÉLVICO MUSCULAR

Queremos enfatizar que el tratamiento antibiótico de la prostatitis bacteriana ha sido un logro de la medicina moderna. Si se padece de esta, los antibióticos son el único tratamiento bueno. Sin embargo, catalogar todos los estados de dolor y disfunción pélvica en los hombres como una prostatitis bacteriana aguda o crónica es un error de dictamen terapéutico. De hecho, se considera que la prostatitis bacteriana verdadera es una condición extraña que afecta únicamente a menos de un 5% de hombres que se quejan de dolor pélvico relaciona a síntomas descritos anteriormente.

EL PROTOCOLO WISE-ANDERSON

Inmersión clínica de 6 días

Empezamos a tratar una gran variedad de disfunciones del piso pélvico en pacientes en la Universidad de Stanford en 1995, en consulta convencional. En 2003 reorganizamos nuestro tratamiento con el formato de una inmersión clínica de 6 días llevada a cabo en Santa Rosa, California. La clínica, limitada a 14 pacientes y disponible durante todo el año, ha desarrollado la implementación del Protocolo Wise-Anderson, un tratamiento que enseña a los pacientes a rehabilitar la musculatura del piso pélvico crónicamente contracturada y a reducir la prostatitis y ansiedad cada día. El Protocolo Wise-Anderson, realizado a diario por pacientes que hemos formado en el autotratamiento, ha ayudo a mucha gente a recuperar sus vidas. El objetivo de nuestro autotratamiento es ayudar a los pacientes a liberarse de tener que acudir en busca de ayuda profesional adicional. Durante más de una década, la investigación ha documentado nuestros resultados formando a nuestros pacientes en el autotratamiento.

Para más información, por favor visite nuestra página web haciendo click aquí.

SÍNTOMAS DE PROSTATITIS

(Most of our patients have at least two or more síntomas)


  • Para los pacientes, la frecuencia urinaria puede variar de ser molesta a débil.
  • Típicamente, hay una sensación continua de molestia en la vejiga/uretra/genitales. Normalmente, cuando alguien orina, los pacientes no se sienten “vacios” y se quedan con la sensación de tener que orinar.
  • La frecuencia y urgencia pueden resultar en la necesidad de tener que estar continuamente cerca de un baño. En ocaciones no se pueden aguantar las ganas de orinar.
  • Si la persona está en un cine o evento deportivo, normalmente se sientan en un asiento del pasillo para poder salir facilmente.
  • La urgencia y frecuencia urinaria puede privar a los pacientes de sueño por la cantidad de veces que se despiertan durante la noche o por la dificultad de volverse a dormir una vez se han despertado.

  • La disuria puede ser muy dolorosa y por ello, la urinación se convierte en una experiencia dura y que provoca dolor.
  • El ardor o dolor a la urinación es a menudo desconcertante y viene asociado a la disfunción del suelo pélvico.
  • En ocasiones las personas no sienten dolor al orinar pero lo sienten inmediatamente después de haberlo hecho.
  • Cuando se resuelve el espasmo crónico y la contractura miofascial de la musculatura pélvica, en muchos de nuestros pacientes la disuria también se resuelve.

  • En ocasiones la nocturia es un gran problema ya que el sueño de los pacientes está tan afectado que están siempre agotados.
  • El agotamiento por falta de sueño suele alimentar el círculo vicioso de tensión, solor, actitud protectora y ansiedad.

  • En los hombres éste es un síntoma importante para evaluar médicamente si el origen del flujo reducido es el agrandamiento de la prostata u otros problemas.
  • Algunas personas con dolor muscular pélvico tienen que esperar para empezar a orinar.
  • Un flujo de orina reducido puede ser un síntoma que derive en baja autoestima e hipocondriasis, especialmente en hombres jóvenes.
  • Cuando los síntomas urinarios son parte del síndrome del dolor pélvico crónico, después de rehabilitar el suelo pélvico, el flujo urinario puede mejorar.

  • El perineo es una de las zonas más comunes de dolor pélvico, es una zona íntima, puede doler a todas horas y ser un dolor muy inquietante.
  • El perineo es el lugar donde la mayoría de los músculos del suelo pélvico se insertan, y por ello supone una fuente de origen de dolor referido (dolor que se siente en una zona diversa a donde se sitúa la causa).
  • El perineo es a menudo una zona que duele al practicar ciclismo.
  • El dolor en el perineo puede empeorar al sentarse o estar de pie.
  • Los pacientes suelen sentir que están “sentados sobre una pelota de golf”.
  • En un estudio realizado en Stanford en 2009 y publicado en el Diario de Urología, se documentó que el 79% de los sujetos se quejaban de dolor en el perineo.
  • Nosotros documentamos qué músculos abdominales y pélvicos clave que refieren dolor al perineo (recto abdominal, adductor mayor, coxígeo).

  • El malestar horas o todo un día después de la actividad sexual es comun. La actividad sexual es dolorosa durante el acto o después. El dolor se concentra en la zona exterior de la vagina, en el interior o ambos. El reconocimiento pélvico en el cual los puntos gatillo se palpan puede reproducir el mismo dolor que se tiene durante el sexo. Nuestra explicación sobre las causas del incremento del dolor durante o después de las relaciones sexuales en hombres y mujeres con síndromes de dolor pélvico crónico se elabora a continuación:
    • El orgasmo causa contracciones fuertes de los músculos pélvicos, prostáticos y de la vesícula seminal, que duran aproximádamente un segundo durante el orgasmo
    • Durante la actividad sexual hay un aumento significativo de la agitación del sistema nervioso
    • El placer del orgasmo en forma de series de contracciones incrementadas durante el orgasmo tensa aun más la musculatura pélvica
    • Esta tensión incrementada contractura temporalmente una zona que ya de por sí no está relajada, lo que sitúa al paciente en un umbral de síntomas aún más elevados.
    • Cuando nuestros pacientes aprender a relajar los músculos internos del suelo pélvico, normalmente pueden sentir esta contracción muscular elevada.
    • Después de cierto tiempo (de horas a días), la musculatura pélvica se relaja y vuelve a sus niveles base, el estado de tensión de la musculatura pélvica se consolida (lo que significa volver a cierto grado de dolor o incomodidad cuando una persona tiene un síndrome de dolor pélvico crónico)
    • Por esta razón no recomendamos una actividad sexual elevada cuando los síntomas de una persona se incrementan despues del sexo (como a menudo recomiendan nuestros profesionales

  • Sentarse es uno de los grandes sufrimientos y miedos en el dolor pélvico, lo que hace cualquier aspecto de la vida normal difícil
  • Los pacientes normalmente buscan asientos acolchados en restaurante porque sentarse en muy incómodo
  • El Dolor / malestar exacerbado al sentarse puede hacer horroroso el sentarse con amigos o familia a socializar
  • Es dificil viajar en avión o conducir en distancias largas sin dolor
  • En ocasiones los pacientes tienen que estar de baja laboral ya que no pueden trabajar si su trabajo es sentado
  • Sentarse puede despertar o exacerbar el malestar/dolor/síntomas y puede dolor el la parte anterior, posterior de la pelvis o ambas.
  • El Dolor / malestar exacerbado al sentarse normalmente empieza de forma suave por la mañana pero incrementa después de sentarse todo el día, pudiendo durar hasta la noche

  • El dolor genital suele ser reflejo del músculo elevador del ano anterior y uno de los síntomas más fáciles de resolver
  • En hombres, el dolor en el tronco y punta del pene es un síntoma común
  • En hombres, en ocasiones se enrojece la punta, lo que puede acompañarse de una irritación en la que el roce con la ropa interior es incómodo
  • En mujeres, el dolor dentro de la vagina, en un lateral u otro, es común
  • En mujeres, en ocasiones el dolor en vulvar acompaña al dolor pélvico

  • El dolor/malestar testicular es particularmente horrible y alarmante.
  • El dolor o malestar se siente en un testículo o en otro
  • En ocasiones, los músculos cremaster tiran de los testículos o el pene especialmente cuando el estínter anal esta irritado, lo que puede ser muy desconcertante
  • Hay pacientes que tienen que venir a vernos después de que les hayan estirpado un testículo, en los que el dolor no ha cambiado desde entonces.
  • En ocasiones el dolor testicular puede ser distal (lejos del centro) referido de los músculos del estomago, o lateral, lo que puede ser confuso para médicos y pacientes.

  • El dolor supra púbico (por encima del hueso púbico) es un síntoma común
  • El dolor suprapúbico es común en pacientes que tienen frecuencia, urgencia o vacilación urinaria y otros síntomas anteriores
  • En ocasiones, presionando en esta area se puede referir dolor a la zona anorrectal (ano y recto) y a veces se experimenta también dolor en la vejiga
  • El dolor puede ser en un lado o el otro, así como en el medio.

  • El dolor en el coxis es común
  • Típicamente es un dolor referido del suelo pélvico o de los músculos insertados al coxis, y no del coxis de por sí
  • Hay pacientes que tienen que venir a vernos después de que les hayan estirpado el coxis, en los que el dolor no ha cambiado desde entonces.
  • El dolor en el coxis suele estar relacionado con el dolor al hacer de vientre.

  • El dolor en la zona lumbar es común, lo que confunde en ocasiones a pacientes y profesionales ya que los síntomas son referidos de la musculatura del suelo pélvico, y no de la zona lumbar.
  • El malestar se puede presentar en una parte u otra y puede cambiar de una parte a otra.

  • El dolor en la ingle suele confundirse con una hernia a menudo
  • Hemos visto pacientes a los que se les ha tratado una hernia y que no resolvieron el dolor de ingle

  • El alivio después de hacer de vientre ocurre cuando los músculos de la pelvis se relajan.
  • El malestar después de hacer de vientre puede ser especialmente desconcertante si provoca síntomas más fuertes durante el resto del día.
  • Poco hay escrito sobre este síntoma cuando ocurre en la ausencia de hemorroides o fisuras anales, pero en nuestra experiencia es común.
  • El mecanismo de defecación involucra típicamente el llenado del recto con heces, lo que suele ser una señal para el esfínter anal interno y el músculo puborrectal para que se relajen, lo que motiva la sensación de urgencia de hacer de vientre.
  • Una vez las heces pasan opr el esfínter anal relajado fuera de nuestro cuerpo, el esfínter anal interno y externo se cierra de un modo reflejo.
  • Cuando alguien tienen dolor pélvico y exacerbación de los síntomas después de hacer de vientre, nosotros defendemos que el esfinter anal interno tiende a ‘cerrarse en exceso’, es decir, se tensa más de cómo estaba antes de la deposición y en ocasiones parece entrar en una especie de espasmo doloroso.
  • El dolor posterior a la deposición parece ocurrir menos frecuentemente cuando la persona está relajada y sin prisas, y todo lo que contribuya a una mayor relajación cuando se va al baño, puede ayudar a reducir estos síntomas.
  • Resolver el dolor posterior a hacer de vientre en nuestros pacientes suele ocurrir una vez la tensión crónica de su musculatura pélvica se relaja.

  • No es poco común que aparezca dolor o sensaciones en una zona de la pelvis o abdomen y que al día siguiente esto ocurra en otra zona

  • Como el sexo suele ser doloroso durante o después del acto, a menudo se da una abstinencia de relaciones sexuales condicionada a no sentir dolor.
  • Esta ansiedad puede resultar en una dificultad para manterer la erección, lo que añade dificultad para las relaciones y el cortejo, especialmente en pacientes jóvenes.
  • La ansiedad hacia el sexo, bajo nuestro punto de vista, es la razón principal del miedo escénico en el sexo, lo que a menudo se “medicaliza” como disfunción eréctil.
  • En nuestra experiencia, cuando el dolor desaparece, también lo hace la ansiedad, y la así llamada disfunción eréctil asociada a ella.

  • La falta de interés por el sexo es común en el dolor pélvico.
  • En el dolor pélvico muscular, típicamente no hay patología alguna en las estructuras involucradas en la actividad sexual.
  • Nuestro punto de vista es que la reducción de la líbido es una mezcla de ansiedad, baja autoestima y dolor pélvico, lo que puede afectar a la excitación e interés sexual, y la resolución del dolor y la disfunción muscular pélvico suele resolver la reducción de la líbido.

  • La parte más alarmante del dolor pélvico son los pensamientos catastróficos que nunca desaparecen.
  • Es un foco de distracción que aleja a los pacientes de su vida y en muchos de ellos, augura un futuro inaceptable.

  • La depresión involucra una sensación de impotencia hacia lo que se siente que no funciona en absoluto en la vida de uno.
  • Cuando se sufre la agonía del dolor pélvico, la idea de que nunca se pasará provoca depresión en muchos pacientes
  • Cuando los médicos no ayudan y no se ve luz al final del tunel, la depresión y la ansiedad suele ser la norma más que la excepción.

  • El dolor pélvico priva a los pacientes de la habilidad de estar totalmente presente con familia y amigos.
  • La retirada social a menudo proviene del dolor crónico y puede perjudicar cualquier disfrute del momento.
  • El dolor crónico se cobra un precio caro en las relaciones, incluyendo las parejas de quienes lo sufren, así como la abstinencia sexual, retirada social, falta de ganas de hacer cosas, planificar viajes, ser padre, socializar y cualquier actividad normal de pareja o matrimonio.

  • La autoestima casi siempre se reduce cuando se sufre de dolor pélvico ya que los pacientes casi siempre se preocupan porque nadie querrá estar con ellos.

  • Los trastornos en el sueño son comunes
  • Muchos pacientes se despiertan ansiosos, preguntándose si el dolor ya se fue, decepcionados cada día que no se ha ido.
  • Los pacientes se despiertan para orinar o por el dolor y la ansiedad
  • Nosotros escribimos un artículo sobre el gran aumento de cortisol por la mañana en los pacientes con dolor crónico pélvico. El cortisol y los hombres con Prostatitis Crónica – American Urological Association Poster 2007
    We wrote a paper about precipitous rise in cortisol in the morning amongst pelvic pain patients.

  • El estrés común, así como estrés extraordinario, tienden a aumentar los síntomas.
  • Cuando es el estrés lo que ha provocado el dolor pélvico, es también el estrés lo que tiende a provocar el círculo vicioso de tensión-ansiedad-dolor-posición protectora que continúa una vez ya no hay estrés.

  • El sufrimiento real del dolor pélvico crónico son la impotencia y la desesperanza.
  • La impotencia viene de la incapacidad del paciente para parar el dolor/malestar que es agotador y alarmante
  • La desesperanza en pacientes de dolor pélvico aparece cuando no ven nada en el horizonte que pueda ayudarles.

  • Lo que suele ser desconcertante para muchos pacientes con dolor pélvico crónico es que los exámenes médicos convencionales, incluyendo los test de imagen, sangre y orina, y otras pruebas, no documentan abnormalidad alguna ni señalan el la dirección terapéutica a tomar.
  • Los tratamientos médicos convencionales incluyen antibióticos, alfabloqueadores, antiinflamatorios, analgésicos y todo tipo de cirugías y procedimientos que también suelen fracasar en el intento de aliviar los síntomas.

LO QUE PUEDE AYUDAR TEMPORALMENTE:

  • El agua caliente o el calor seco aplicado suele ayudar temporalmente
  • A veces el calor aumenta los síntomas; los pacientes sienten alivio aplicando hielo o hielo instantáneo.

  • La familia de las medicinas llamadas benzodiacepinas pueden aliviar a menudo los síntomas durante unas horas y ayudan si se usan adecuadamente.
  • Las benzodiacepinas son adictivas, y cuando se usan regularmente para el dolor crónico, pierden su efectividad.
  • Las benzodiacepinas suelen cansar al usuario y no se deben usar cuando se conduce o se tiene que estar alerta.

  • Las siestas y las vacaciones pueden ayudar a veces a reducir el dolor.